«Una deuda moral con los músicos»: el nuevo CEO de Fender sobre el futuro de la legendaria marca
Traducción automática. Original ruso
El jefe de Fender, Edward «Bud Cole» Cole, ha declarado que la marca tiene una responsabilidad moral con los músicos, y que esto es precisamente lo que fundamenta su enfoque de gestión. Según sus palabras, dirigir una empresa así no es simplemente un puesto, sino un serio compromiso con la preservación del legado y el desarrollo de la leyenda.

Cole asumió el puesto de CEO en enero, sustituyendo a Andy Mooney, que se fue tras diez años. Antes de este nombramiento, Cole dirigió durante más de una década la división de Fender en la región de Asia-Pacífico, donde ejecutó proyectos de crecimiento a gran escala y amplió la presencia de la empresa a 14 países.
En una entrevista para la revista Music Inc Magazine, compartió sus sensaciones sobre su nuevo rol:
según dice, no es fácil describirlo con palabras, porque con el cargo llega una responsabilidad especial, pero en el buen sentido. Se le ha confiado la dirección de una de las marcas más importantes e influyentes del mundo.
Subraya que Fender no es solo un fabricante de instrumentos. Es una especie de lenguaje y todo un entorno cultural. Cuando una persona toma una guitarra Fender, toca 80 años de historia: cada riff, cada grabación, cada actuación y cada artista que ha encontrado su voz con ayuda de este instrumento.
Cole señala que siente esta responsabilidad a diario. Esto le ayuda a mantenerse centrado y a conservar la humildad. Cree que todo lo que hace la empresa –desde los productos hasta la comunicación– debe reflejar una verdad sencilla: la música importa, las guitarras importan y, lo más importante, los músicos mismos importan. Y Fender, en su opinión, siempre ha sido y sigue siendo el centro de esta historia.
Hablando del catálogo de marcas que forman parte de Fender Musical Instruments Corporation, subraya que su objetivo es llevar a la empresa hacia adelante con confianza, preservando su singularidad hoy y en el futuro.
Señala que cada marca dentro de FMIC posee su propia individualidad: su carácter, su sonido, su público y su historia. Precisamente gracias a esta diversidad, la empresa puede ofrecer a los músicos algo realmente importante: una elección consciente.
Cole también comparte su estilo de gestión: para él es importante dirigir con implicación y crear un entorno de trabajo seguro e inspirador, donde los empleados estén motivados, sean profesionales y estén dispuestos a crecer.
Añade que, dada la magnitud de la influencia de Fender – 80 años dando forma a la cultura musical y su estatus como marca líder mundial en guitarras eléctricas y bajos–, este enfoque del liderazgo se convierte no solo en una preferencia, sino en una necesidad.
Según sus palabras, la empresa tiene una deuda moral con los músicos, tanto actuales como futuros, que toman la guitarra para expresar lo que es imposible transmitir con palabras. La música es importante. Las guitarras son importantes. Y para él es un gran honor y privilegio inspirar a quienes le rodean a apoyar estos valores.